Cómo actuar ante una deuda justo antes del impago
Cuando una deuda está a punto de entrar en impago, actuar de inmediato es fundamental.
Hazme caso: solemos pensar que ignorarla la hará desaparecer, pero eso solo empeora la situación y aumenta los intereses, recargos y riesgos para nuestro historial crediticio.
En este artículo vamos a ver qué hacer en esta situación tan incómoda y estresante, paso a paso, para recuperar el control de tus finanzas antes de que sea demasiado tarde.
Qué hacer cuando una deuda está a punto de impagar
Actuar debe ser lo primero, pero para hacerlo bien es necesario seguir un plan claro y ordenado que te permita enfrentar la deuda de manera efectiva, evitando decisiones impulsivas que puedan empeorar la situación.
Primer paso: Analiza tu situación financiera
El primer paso, que es realmente necesario, es analizar tu situación financiera. Antes de contactar al acreedor o tomar cualquier decisión, debes tener claro cuánto debes, cuáles son tus ingresos y gastos actuales, y qué capacidad real tienes para afrontar los pagos.
Hazlo así: calcula tus ingresos netos, tus gastos esenciales y tus gastos personales. Diferenciarlos te permite ver de inmediato cuánto dinero tienes disponible para pagar la deuda.
| Concepto | Mensual (€) |
|---|---|
| Ingresos netos | 2.000 |
| Gastos esenciales | 1.200 |
| Gastos personales | 300 |
| Dinero disponible | 500 |
Es importante revisar los gastos personales, ya que muchos de ellos pueden ser reducidos temporalmente para destinar más dinero al pago de la deuda y aliviar la presión financiera.
Segundo paso: Prioriza y organiza tus deudas
Una vez que conoces tu situación financiera, el siguiente paso es priorizar tus deudas.
No todas tienen la misma urgencia: identifica cuáles tienen mayores intereses, plazos más cortos o consecuencias más graves en caso de impago.
Es posible que solo tengas una deuda; en ese caso, el proceso será más sencillo, porque podrás concentrar todos tus recursos y esfuerzos en pagarla sin dividir tu atención entre varios acreedores. Esto facilita planificar los pagos y reducir el riesgo de impago.
Organiza tus deudas si son varias: identifica primero la que está justo a punto de entrar en impago, incluso un día antes. Esa deuda debe convertirse en tu prioridad, ya que actuar a tiempo puede evitar recargos, intereses adicionales y problemas legales.
Una vez asegurada, puedes planificar el pago de las demás de manera ordenada según su urgencia y costo.
| Deuda | Monto pendiente (€) | Fecha de vencimiento | Prioridad |
|---|---|---|---|
| Tarjeta de crédito A | 800 | 17/01/2026 | Alta (1 día) |
| Préstamo personal B | 1.200 | 25/01/2026 | Media |
| Factura luz C | 150 | 20/01/2026 | Media |
| Tarjeta de crédito D | 500 | 30/01/2026 | Baja |
| Préstamo coche E | 300 | 05/02/2026 | Baja |
Tercer paso: Contacta al acreedor de inmediato
Contactar al acreedor es clave para evitar que la deuda entre en impago. Llama o escribe antes de la fecha límite, explica tu situación con claridad y muestra tu disposición a pagar.
Es importante acreditar que estás actuando de buena fe y que tu intención es pagar la deuda. Mantener un registro de tus comunicaciones, acuerdos y cualquier recibo o comprobante de pago demuestra tu compromiso y puede ser clave si surge algún conflicto con el acreedor.
Esto también genera confianza y aumenta las probabilidades de conseguir condiciones más favorables. Si pagas aunque sea una parte de la deuda —por ejemplo, el 50%— tu posición será más sólida que si solo hablas sin haber abonado nada.
Cuarto paso: Libera todo el dinero posible
Incluye todos los gastos prescindibles de cada mes: viajes, vacaciones de verano, Semana Santa, suscripciones mensuales, ocio y cualquier otro gasto no esencial.
Reducir o eliminar estos pagos temporales libera dinero que puedes destinar al pago de la deuda y acelerar la recuperación de tu estabilidad financiera.
La mayoría de los españoles gasta más de 1.000 euros al año en viajes, vacaciones y suscripciones de ocio. Gastamos en estas cosas de forma habitual, pero reducir temporalmente estos gastos puede liberar una cantidad importante de dinero para destinar al pago de deudas urgentes
Quinto paso: Pide cualquier ayuda a tu familia
No tengas miedo de pedir apoyo a familiares o personas de confianza. Un préstamo temporal, un adelanto o incluso ayuda para cubrir gastos esenciales puede darte el margen necesario para pagar la deuda urgente.
Tener el apoyo de la familia reduce muchísimo el estrés. Saber que cuentas con alguien que puede ayudarte temporalmente te permite concentrarte en pagar la deuda sin sentirte solo, y aumenta tus posibilidades de resolver la situación de manera efectiva y rápida.
Por último: Sé positivo y no te desanimes
Mantener una actitud positiva es clave para enfrentar la deuda. No te desanimes ante la presión o los errores del pasado; cada paso que das hacia organizar tus finanzas y pagar la deuda cuenta.
Ver las cosas de manera positiva, como un desafío a superar, es esencial. Te ayuda a no tomar decisiones impulsivas en momentos de estrés o frustración y a mantener la claridad para planificar, negociar y pagar la deuda de manera efectiva.
Preguntas frecuentes antes de un impago a la puerta de la esquina
Vamos a resolver las dudas más comunes que surgen cuando una deuda está a punto de entrar en impago.
¿Qué hago si mi deuda vence mañana?
Como hemos explicado antes, evalúa tus ingresos y gastos, libera el máximo dinero posible, pide ayuda a tu familia si es necesario, realiza un pago parcial y contacta al acreedor pidiendo opciones de negociación o un plan de pago.
¿Pago una parte o espero tener todo?
No esperes a tener todo, paga inmediatamente aunque sea una parte, porque así demuestras compromiso, evitas recargos y aumentas tus posibilidades de negociar condiciones más favorables con el acreedor.
¿Pedir ayuda a familiares realmente vale la pena?
Sí, aunque sea una pequeña cantidad, pedir apoyo a familiares puede darte margen para pagar la deuda urgente, reducir el estrés y evitar el impago mientras reorganizas tus finanzas.
¿Cómo liberar dinero rápido para pagar la deuda?
Recorta gastos prescindibles como viajes, ocio y suscripciones. Cada euro liberado ayuda a pagar la deuda urgente y reducir recargos.
Conclusión: No te desesperes, actúa con inteligencia
Ahora te toca a ti: sé inteligente y no te desesperes, pero actúa ya. Evalúa tus ingresos y gastos, recorta lo que puedas y libera dinero, pide ayuda económica si es necesario, realiza un pago parcial y contacta inmediatamente, con seguridad y buena fe, a tu acreedor.
Mira por ti y por nadie más: tus finanzas son tu responsabilidad y tu prioridad. Protegerlas ahora te permitirá evitar problemas mayores y recuperar el control de tu situación económica.
Con este artículo no es solo información: es una guía práctica para que tomes acción antes de que la deuda se vuelva incontrolable.